2017: un nuevo, sexy y maravilloso libro lleno de éxitos amor, historias, zapatos irreverentes… ¡y m
- Paloma López

- 22 jun 2019
- 8 Min. de lectura
Inesperado, un poco desangelado, triste, frustrante y generador de muchas dudas y preguntas que desgraciadamente no tuvieron una respuesta inmediata. Así puedo describir el final de la última peli que fui a ver al cine: Animales Nocturnos.
Pese a que la película producida nada más y nada menos que por el excéntrico diseñador de moda Tom Ford me dejó un sabor agridulce, como espectadora no podía hacer nada para cambiar el final. Obbbvio, ¿verdad, sexis queridos?
Lo mismo me pasó con el último libro que leí (y que igual terminé de leer el fin de semana pasado): La modista de Dover Street, de la autora Mary Chamberlain.
En fin… Finales tristes, finales frustrantes, finales bellos, finales sexis, finales. Finales. Simple y sencillamente son eso. Historias que terminan, historias que tienen un punto final contra el que no podemos hacer nada. Es el autor o el narrador quien nos tiene en sus manos. Y es su decisión de darnos una segunda parte… si la inspiración llega o si se le da su regalada gana.
“¿Por qué Pal comienza a hablar de finales de pelis, de libros y de puntos finales en vez de hablar de zapatos?”, es lo que seguramente ustedes se preguntarán.
Pues nada, queridos, resulta que justamente el fin de semana, en una velada champagne-tabla de quesosque tuve con grandes amigos para seguir festejando el excelente inicio de 2017 lleno de excelentes cosas, entre los vasos de champagne, las risas y el olor a queso fresco, comenzaron a salir las historias de 2016… Historias chistosas, historias tristes, historias grandiosas, historias fenomenales, historias fuera de serie… Historias que hablan de relaciones de trabajo, de amor, de amistad. Historias que ocurrieron en diferentes ciudades y escenarios de Francia, de México, de Estados Unidos y hasta del Continente Africano. Historias que implicaban personas buenas, personas malas, personas a las que les doy el nombre de “casos clínicos”, personas a las que nombro “ángeles”… Y claro, “demonios” que también se aparecieron por ahí. Pero de los que no la pena vale hablar. En fin, flacos… Historias.
“Historias con un final bien marcado con el sello #bye2016”, fue lo que le dije a Zack, un elegante parisino que conocí a finales de 2016 y que se ha convertido para mí en un hermano mayor, amigo, consejero y confidente.
Zack, quien es Master chef de cocina y además se dedica a lo que en Francia se llama Communication Evènementiel (organización de eventos de excelente calidad como bodas de lujo, eventos de grandes empresas, fiestas al puro estilo Gatsby y hasta After Works entre directivos de empresas) me contaba sobre su vida y sus relaciones pasadas.
Igualmente, Zack me contó sobre su amistad con Muriel (una productora y guionista de documentales quien también se ha convertido en un ángel para mí durante mi aventura en Francia, y quien ahora está de viaje en Casa Blanca), sobre cómo conoció a Noémie y a Jean Paul (otros dos angelotes parisinos que conocí en octubre de 2016 y quienes siempre me cuidan)… En fin… Zack me habló de personas que han pasado por su vida. Principalmente de las buenas personas.
Asimismo, me habló de pasajes de su vida fuertes y desagradables (que no voy a contar aquí, por respeto a mi amigo y por agradecimiento a su confianza).
De igual forma, mis historias de 2016 (y de años atrás) salieron a flote… Gente de 2016 que se quedó en 2016… Gente de toda la vida que sigue formando parte del libro de mi vida. Gente con la que comienzo nuevos caminos. Personas con la que viví historias cortas, otra con la que viví historias largas… Gente con historias sinfín…
Sí, queridos, sé que ya es 2017 y que puede estar un poco fuera de lugar que a estas alturas les hable de 2016, Sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de decirles que 2016 fue un libro bien hecho. Un libro que terminé con un excelente sabor de boca.
En ese final, mucha gente salió de mi vida. Alguna porque tomé la decisión de hacer una pausa. Porque la relación ya no servía, estaba viciada, estaba envenenada. ¿Recuerdan mi ‘amiga tóxica’ que solo me buscaba cuando necesitaba contar sus desastres sentimentales y ayuda en la maestría? Pues se fue con 2016. En una ocasión, tuvimos la oportunidad de hablar y de despedirnos bien. Tuvimos la oportunidad de desearnos lo mejor y de cerrar bien lo que en un momento fue una bonita relación y que desgraciadamente degeneró porque ella, abusó.
De una forma casi similar, ocurrió con otras personas. Agradezco a la vida que me haya dado el valor de quitarlas de mi vida, pues esa gente no me dejaba avanzar. Y alguien que no nos deja avanzar, alguien que nos lastima, alguien que nos hace daño, alguien que pone a la gente en nuestra contra, es alguien que no vale la pena, alguien que solo está para el chisme… Lo mejor es olvidarnos de esas personas, de alejarnos lo más posible, darles “el avión” y pedirle a Dios con todos nuestros corazones nunca encontrárnoslas y que nos libre de todo mal que nos deseen. (Sí, Amén!).
Chicos, si alguna vez han estado con gente nociva, con gente que trate de lastimarlos psicológicamente, que trate de involucrar a otras personas para que les hagan daño… Por favor, ¡huyan! Las amistades, novios, familiares o conocidos que nos aman o nos aprecian, jamás nos van a hacer daño, jamás nos van a dar la espalda y jamás van a decepcionarnos ni a rompernos el alma. Jamás van a tratar de truncar nuestro crecimiento profesional, ni personal.
¿Por qué les hablo de esto, sexis? Porque 2016, pese a que fue un excelente año, un libro bellísimo, también fue un año en el que me rompieron el alma. Vi la muerte de cerca, vi el infierno de cerca. Conocí al diablo en persona. Gracias a Dios y a muchos ángeles estoy viva (desafortunadamente sí me tocó ver a un muerto), estoy con muchas ganas de continuar, de seguir creciendo como profesional. No saben, no saben de verdad cómo le agradezco a la vida la nueva oportunidad que me dio después de esa noche en la que 4 demonios atentaron contra mí.
Le agradezco la oportunidad a Dios que actualmente me tenga rodeada de ángeles, de gente hermosa. Gracias.
También agradezco que 2016 haya sido un libro que llegó a su final. Un final hermoso, pues… ¿Saben? Tuve muchos éxitos profesionales: logré entrevistar al arquitecto más importante de Francia, realizar un reportaje sobre la prisión más moderna en Francia, otro sobre las empresas mexicanas instaladas en este hermoso país… Acudí al evento más padre de interioristas de todo el mundo (que se llevó a cabo en París)… Conocí Chicago donde entrevisté a una maquillista espectacular y en donde recibí un training profesional impresionante… Reacté notas de moda y de desfiles (que me encanta!) al por mayor… Ufff!!!
A finales de 2016, mis problemas de estómago desaparecieron (una colitis tremenda y otros problemas fuertes que tuve desde que llegué a Francia).
A finales de 2016, durante mis clases para la titulación de mi Master me di cuenta de todas las capacidades que tengo para tener éxito. Recuperé la confianza en mí. Recuperé a Paloma López, la mujer con alma de niña, la profesional aguerrida, la mujer que hace frente a los obstáculos, la mujer que está apasionada de su carrera, la mujer que no está contenta hasta que cumple lo que se propone. La mujer que viaja, la mujer que conoce, la mujer que disfruta de la vida. La mujer que ama a morir cuando el amor toca a su puerta. La mujer que cree en el amor y da amor, pero que también le gusta recibirlo. La niña mimada y que mima.
2016 fue el año en el que conocí a nuevas personas, como Aurélie (una hermosa francesa con un corazón de oro), su esposo Donato, un mexicano superinteligente, humanitario y trabajador. Ellos fueron mis ángeles cuando después de ver la muerte de cerca, me reafirmaron que la vida es hermosa, que es sensacional y que siempre hay gente dispuesta a ayudar.
Conocí también a Thomas, un chico del que diré que es un tipazazazazazo. Mis respetos. Le agradezco muchísimo, pues me brindó ayuda cuando lo necesité con dudas gramaticales en francés. ¡Gracias, Thomas! Eres un adorado, una persona genial, con un potencial espectacular y un corazón enorme. ¡Gracias!
También conocí a mi amiga Stéphanie. Con él aprendí que la diferencia de razas, de culturas, de religiones y de piel no son importantes cuando la amistad es sincera… Conocí a Didier y a sus niños, y pude volver a afirmar lo que es el amor y la devoción de un padre con sus hijos.
La lista es larga, larga. Pero esa lista, siempre la encabeza mi querido socio, cariñito del alma: Julio… Julio de mi corazón, lioso, socio querido, no sé qué haría sin ti. No solo eres parte de mi libro 2016, sino del libro de mi vida. Te quiero. Te adoro. ¡Sos grande! ¡Sábetelo, mi gringo-mexicano! Eres la persona con el corazón más grande del mundo. TeAmoro.
Hugo Valenzuela. Mi gran coach laboral, la persona que –sin ofender a nadie- tiene toda mi admiración y respeto.
Armando… Mi Armando de mi corazón. Querido, ya sabes que aquí seguimos. Pese a los años, pese a los dimes y diretes, pese a los demonios que se atraviesen. Te adoro, Armando de mi corazón.
Al señor misterio 😉 ¡Gracias! Aunque no me gusta hablar de ti. Gracias, #tusaistout
Mi amigo Viccccctorrrrrrrr… Otra pera en dulce a la que amo. ¡Gracias!
Aurora, ya sabes, amiga. Eres mi amiga querida, mi amiga adorada. Te adoro, querida.
Mi Daysi Vargas, te mega adoro. ¡Tenemos muchas aventuras pendientes! ¡Eres parte del libro de mi vida, no de un solo año!
Mme. Attard, M. Joux (todos mis respetos y mis aplausos), Mme. Domergue, Nora, Raphaëlle, mi querida Puri Lucena (editoraza de Expansión), Anasella (otra editoraza)… George Vargas, jefito Alex Herrera… Luisito Low (te adoro, eres un excelente agente de relaciones públicas de conestilo.life, yeah!).
Como siempre, a Papá, mi angelote (Dios, cuídamelo mucho que me hace mucha falta), a mis tías Elena e Ita (son mi adoración, gracias), a Lupita, Elena y Miguel, a Javo mi cuñis, a mis hermanas… ¡No sé qué haría sin todos ustedes! ¡Los amo!
Uy, chic@s. No sé si esto fue una Confesión o una carta de agradecimientos. Sin embargo, me salió del alma.
¿Y cómo no dar gracias a mis queridas jefas y colegas que hicieron que mi 2016 cerrara con broche de oro? Pili, Vero M, Vero O, Barbi, Mari, Karime, Abraham… ¡Gracias! Gracias a ustedes me volví a reintegrar al periodismo soft news. Arrancamos con proyectos padrísimos. ¡Y vamos por más!
Por todo el aprendizaje, por todas las experiencias, por toda la gente bonita, porque siempre estoy rodeada de amor y siempre estoy muy consentida, por la hermosa casa de película en la que vivo aquí en Francia, por esas noches de risas locas hasta las 4am acompañadas de champagne, por tantas satisfacciones, gracias 2016.
Y claro… Gracias a la vida por las pruebas más. Fuertes (como convivir con gente nociva y abusiva, jeje) nos hacen madurar y crecer como personas.
Este 2017, el libro que comienza, lo comienzo con mi trabajo que tanto amo y del que estoy tan orgullosa, nuevamente con este blog que les aseguro va a contar con historias fuera de serie (en las Confesiones en Tacones), con mi francés adorado, con satisfacciones y cosechas con frutos grandes, con mucha energía, con gente bien profesional y bonita y con mucha salud. Y… también lo comienzo atreviéndome a osar aún más al elegir mis zapatos… Para muestra mi nuevo par de botas blancas. Muy Señorita Cometa… Y es que, la diversidad, la versatilidad, las combinaciones, la moda, son parte de mi vida. Lo saben.
Dios, angeles: solo les pido que me sigas cuidando, protegiendo. Que me den mucha salud, energía para seguir haciendo todo lo que hago día a día y que me sigan dando chamba, que no me quiten las ganas de ir al gym diario (jeje) para conservarme saludable y en forma. Les pido también que me sigan dando estabilidad, cabeza fría y mente sana y ‘eso’ que siempre les pido… Ya, no sean mala ondita y díganme dónde anda… ¿Frío o caliente? Ya, decretado para que se dé antes de mi cumple.
Y a ustedes, chic@s, sexis queridos. ¡Gracias! Gracias por su paciencia, por leerme, por estar. Les deseo lo mejor de lo mejor. Que su libro llamado 2017 esté colmado de éxitos, de salud, de amor, de chamba, de pasión, de viajes, de ganas de vivir, de gente bonita, gente que les aporte cosas bonitas (no se junten con gente tóxica, por favor)…
… Y si su libro 2016 cerró con muchas preguntas… No se preocupen. La vida y nadie más que ella va a darles las respuestas en un futuro. Se los firmo. ¡Besos, cerezas y muchos zapatos! ¡Excelente 2017!



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